12 Poderosas Palabras de Sanidad Para tu Vida

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Juan 11:40

Para el que cree todo le es posible.

Jesús recorría toda Galilea. Enseñaba en las sinagogas de ellos, predicaba el evangelio del reino, y sanaba toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Mt 4:23).

Grandes multitudes lo siguieron, y Él los sanó allí (Mt 19:2).

Un leproso se le acercó, se arrodilló ante Él y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» Jesús extendió la mano, lo tocó y le dijo: «Quiero. Ya has quedado limpio.» Y al instante su lepra desapareció (Mt 8:2-3).

Al caer la noche, le llevaron muchos endemoniados, y Él, con su sola palabra, expulsó a los demonios y sanó a todos los enfermos. Esto, para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: «Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias» (Mt 8:16-17).

Entonces le dijo a aquel hombre: «Extiende tu mano.» El hombre la extendió, y su mano le quedó tan sana como la otra (Mt 12:13).

Un día le llevaron un endemoniado ciego y mudo, y Él lo sanó, así que el ciego y mudo podía ver y hablar (Mt 12:22).

Mucha gente se le acercó. Llevaban cojos, ciegos, mudos, mancos, y muchos otros enfermos, y los pusieron a los pies de Jesús, y Él los sanó (Mt 15:30).

En ese mismo momento, Jesús sanó a muchos que tenían enfermedades, plagas y espíritus malignos, y a muchos ciegos les dio la vista (Lucas 7:21).

y allí estaba una mujer que hacía ya dieciocho años sufría de un espíritu de enfermedad. Andaba encorvada, y de ninguna manera podía enderezarse. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.» Y en el mismo instante en que Jesús puso las manos sobre ella, la mujer se enderezó y comenzó a glorificar a Dios (Lc 13:11-13).

Jesús le dijo: «Hija, por tu fe has sido sanada. Ve en paz, y queda sana de tu enfermedad.» Marcos 5:34

Toda la gente procuraba tocarlo, porque de Él salía un poder que sanaba a todos. Lucas 6:19

Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5

Padre de amor y misericordia,
Gracias por la vida y gracias por el aire que respiro en este día maravilloso que por tu misericordia me has brindado. Te bendigo Espíritu Santo de Dios y te doy gracias porque clame a Ti y Tú me sanaste” Salmos 30:2
En el Nombre de Jesús clamo sanidad a todas aquellas personas que están leyendo este mensaje y que ellos puedan reconocer que solamente lo hiciste Tú oh, Dios Creador de los cielos y de la tierra. El que Todo lo puede y no hay nada difícil para Él. Jehová de los Ejércitos, Su Hijo amado Jesucristo y Su Santo Espíritu. Amén.
Solo cree y verás la gloria de Jehová.
Escrito por: Buenaventura Flores

 

 

 

 

 

Palabra de Dios
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