“Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para lo cual la envié. Porque con alegría saldréis y con paz regresaréis. Los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso” (Isaías 55:11-12).
Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza; Él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. La mano de Dios está en control de cada detalle de nuestras vidas porque nos ama. Él hace milagros. Aún cuando estamos en serios problemas, no debemos tener miedo, sino sólo confiar en Sus promesas.

Lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios. El Señor Jesucristo es el Único que nos da el último reporte médico, porque Él es el Doctor de doctores. Él puede ver el panorama completo y sabe lo que es mejor para nosotros. Necesitamos poner nuestras confianzas en Él para que se realicen Sus Milagros en nosotros.

Es necesario descansar en Él y en Su palabra por medio de la oración sin ningún temor. Dios mira y conoce nuestros corazones, y sabe la condición en que estamos formados. Hay ocasiones que en el medio de la batalla y de la prueba empezamos a cuestionar y a juzgar a Dios, y no tomamos un tiempo para darle gracias a Dios por lo que nos sucede, Dios nos dice en su palabra que todo obra para bien.

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28). Nuestros problemas nos pueden acercar más a Dios y sanar nuestros corazones, para que podamos reflejar Su luz a los demás.

Ahí donde estas, no sé la condiciones en la que te encuentras, pero Dios las conoce todas. Padre Celestial, en el nombre de tu hijo amado Jesucristo clamo y declaro palabra de sanidad para todo aquel que la necesita ahora mismo. Proclamo y declaro en el nombre de Jesús que Su palabra no retorna vacía.

Declaro que somos propiedad de Dios y que confiamos que en Su palabra hay vida y sanidad. Padre declaro que ninguna armas forjada contra mi prosperarán. Si Cristo está conmigo, ¿quién contra mí? Señor declaro que tu palabra es medicina para mis huesos y vida para todo mi ser, por esa razón me declaro libre de toda enfermedad en el nombre de Jesús.

Señor de tus palabras mana sanidad, por eso medito en ella todos los días. Señor hoy he decidido confiar en ti como nunca antes, ayúdame a salir con bien. Reconozco que te he fallado y desconfiado de tus promesas, hoy te pido perdón por todos mis pecados reconociendo que sin ti nada soy. Señor Jesucristo, despójame de todo lo que sea impuro y de iniquidad en mi vida.

Vengo humildemente ante Tu Trono y Te pido que Tu obra se haga en mi vida. Señor rompe esta vasija y hazme de nuevo para así poder alabarte libremente. Señor, en ti puedo vivir confiado (a) de que Tú está al control de mi vida. Gracias Señor por sanarme, clame a Ti y Tú me sanaste.

Gracias por el sacrificio que hiciste por mí en la cruz del calvario. “Más Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre Él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5-6). Gracias Señor por tus llagas, porque por ellas, todos mis órganos internos son sanados y alineados a su estado normal en el poderoso nombre de nuestro Señor Jesucristo. En el nombre del Señor Jesucristo y por el poder del Espíritu Santo… ¡Recibo sanidad! Amén.

Bendiciones

4 COMMENTS

  1. gracias por esas palabras tan bella agradesco a NUESTRO SEÑOR JESUS por todo su amor asi conmigo!!!! yo creo en su palabra infinitamtente y por eso se que dentro de poco voy haber visible mi milagro… porque yo me declaro sana por el poder de su nombre que es sobre todo nombre.. y yo se que DI OS y NUESTRO SEÑORJESUS los va a sanar y yo lo declaro AMEN

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