Dios con nosotros
“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un Hijo, y llamará su Nombre Emanuel” (Isaías 7:14, RV60).

El profeta Isaías se encontraba platicando con el Rey Acaz, dándole Palabras proféticas que Dios iba a echar abajo sus enemigos y como señal de la autenticidad de esa profecía; Isaías también profetizó que: “El Señor mismo les daría una señal Extraordinaria de Poder, Maravillas; y Prodigios. Todo esto ocurrió para que se efectuase lo dicho por el Señor por medio del profeta, diciéndonos a todos: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un Hijo, y llamarás Su Nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:22-23).

Muchas veces en tiempos difíciles, pensamos que Dios no está con nosotros. Aun cuando pensamos que estamos solos y que Dios se ha olvidado de nosotros, aun cuando andemos desordenados y vacíos; Dios siempre anda moviéndose alrededor nuestro buscando la manera que nos volvamos a Él. Dice la Palabra que “la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas” (Génesis 1:2).

El hombre siempre ha querido poner orden, pero si ese orden no está anclado con los Mandamientos de Dios, andará en desorden, oscuro y vacío. Dios vino a poner Su Orden en la tierra para que vivamos bajo Sus Mandamientos y en Su paz. Dios con nosotros es lo que todos queremos en nuestras vidas. Las Escrituras nos dice que Él siempre ha estado con nosotros. Setecientos años antes, el profeta Isaías anunció el nacimiento del Mesías prometido, el profeta Isaías y el evangelio de Mateo nos testifican que Dios siempre ha estado con nosotros, lo que sucede es que, el pecado nos separa de Él.

El pecado nos separa de Dios, es lo que nos traslada a las tinieblas. “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en Su sangre, para manifestar Su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea el Justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús”. Romanos 3:23-26

 Dios vino a traernos Su Luz admirable. Nuestro Padre Eterno y Soberano, nos ha prometido estar con nosotros especialmente con todo aquel que lo ha aceptado como el Salvador de su vida. Si usted ha aceptado a Jesús como su Salvador personal, el Espíritu Santo habita en usted. No importa lo que usted está enfrentando ahora mismo, Dios permanecerá con usted para ayudarlo y confortarlo. confía en Dios de corazón y verá Su gloria obrando a tu favor.


¡Jesús, Dios con Nosotros!

www.ministeriosdesanidad.org

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