Los israelitas vieron Maravillas de parte de Dios, ellos pasaron en seco el mar Rojo y ninguno pereció durante la Divina travesía. Dios los libró del faraón, aun así, Dios continuaba manifestándose a ellos de día y de noche. Ya sea de día o de noche, Dios era Su Luz y protección contra el peligro. Luego ellos marcharon tres días en el desolado y seco desierto y no hallaron agua, mas Dios les dio de beber. “Y murmuró el pueblo contra Moisés, diciendo: ¿Qué beberemos? Entonces él clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces.
Y Dios les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso a prueba. “y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de Sus ojos, y dieres oído a Sus mandamientos, y guardares todos Sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque Yo Soy Jehová tu Sanador”. Éxodo 15:26 (RVR1960)
Dios es más poderoso que cualquier enfermedad. Tal vez los médicos han dado un mal reporte, pero Dios es el Último que da el Reporte final. Él abre camino donde no hay caminos para que puedas pasar. ¿Habrá algo difícil para Dios? Si lo hizo con los israelitas, lo volverá a hacer con nosotros. Él es más poderoso que las drogas, la diabetes, cáncer, alta presión, problemas del corazón o cualquier problema que estés enfrentando hoy. Dios es tu Sanador, Él manda la Palabra y sana tus enfermedades. Jehová Rapha Dios es nuestro Sanador, Él es el Dios que te sana hoy. Solamente cree y verás a Dios obrando a tu favor.
Jehová Dios mío, a Ti clamé, y me sanaste. Gracias Padre Eterno. Amén.
Escrito por: Bv. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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