Cristo Murió por Nuestros Pecados. Fuimos Curados Por Sus Llagas. We were healed by His Stripes.

 Cristo Murió por Nuestros Pecados ¿Lo merecemos? No, pero Su misericordia es para siempre; Su amor por nosotros perdura por los siglos de los siglos. Alabado sea el Santo de Israel, Jehová de los Ejércitos y a Su amado Hijo Jesucristo y Su Santo Espíritu; por los siglos de los siglos. Amén.
La muerte de nuestro Señor y Salvador Jesucristo en la Cruz del Calvario fue un sacrificio por amor a todos nosotros sin ninguna acepción de persona. Todo lo que Dios hizo lo hizo por amor a ti y a mí; porque Él “muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). La Poderosa y Preciosa Sangre de Jesús nos libró del pecado, Cristo es el Camino a la Salvación.

La Palabra de Dios que es la Biblia, nos dice que Cristo es el Camino al Padre: “Yo Soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por Mí.” (Juan 14:6). Esta afirmación que el Maestro nos enseña nos deja entender que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida; Él es el Único que puede preparar el Camino al cielo, sin Él nadie llegaría por sí solo. De modo que ninguno de nosotros puede llegar al Padre debido a que estamos llenos de pecados. Ante la presencia de Dios Padre, tenemos que estar limpios e inmaculados; la buena noticia es que cuando aceptamos a Jesús de todo corazón en espíritu y en verdad, somos lavados por Su Preciosa Sangre. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17

Todo eso lo hizo Dios por medio de Su Único Hijo Jesús. “… Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (I Cor. 15:3), y esa gran verdad la tenemos que creer, “porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él” (I Tes. 4:14). Cristo es Real y Verdadero y por amor a nosotros, Él murió por nuestros pecados.

“Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él y por Su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros. Angustiado Él, y afligido, no abrió Su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada” (Isaías 53:5-10, RV60).

Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él y por Su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5

Oración:

Gracias Señor por el sacrificio que hiciste por mí en la Cruz del Calvario. Gracias por mi sanidad y mil gracias por mi Salvación.

Mensaje de Dios
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