No te desanime y espera en Jehová

Hay momentos que nos hemos sentido cansados, decepcionados en nuestro caminar de la vida. Cuando nos encontramos atravesando situaciones difíciles, no tenemos fuerzas para continuar; pero aun en esos momentos de dolor, Dios se acuerda de nosotros. Déjame decirte que, es en esos precisos momentos de dolor cuando Dios fortalece a sus hijos. Hoy vengo a darte una Palabra de consuelo y de ánimo, tu no estás solo/a Dios pelea por ti. Salmos 18:2, Dios viene a recordarte que Él es tu Roca y tu Defensor. Repite en alta voz esta declaración de victoria para que las creas y las oigas con tus oídos y las envíe al Trono de Dios en el Nombre de Jesús. Dile de todo corazón a Dios:

“Mi Señor y Dios, Tú Eres mi Roca, mi Defensor, ¡mi Libertador! Tú Eres mi Fuerza y mi Escudo, mi Poderosa Salvación, mi Alto Refugio. ¡En Ti confío! (Sal 18:2). Tienes que creer que Dios escucha cuando a Él clama en espíritu y en verdad, porque para el que cree, todo le he posible.

Deja que Dios pelee por ti, deja que Él pelee tus batallas. A veces pensamos que nuestros problemas y preocupaciones son del tamaño de un elefante y también pensamos que somos los únicos que estamos pasando por ciertas situaciones. Es ahí donde el enemigo toma parte, es ahí donde trata de cerrarnos las puertas y acorralarnos de tal manera que, a la vista, no les vemos ninguna salida a nuestras situaciones. De repente nos frustramos, lloramos, vienen pensamientos depresivos y en algunos de los casos, destructivos. Y lo peor de todo es que al estar tan abatidos y desanimados, dejamos hasta de orar y buscar la presencia de Dios. Déjame decirte algo que aprendí y me llenó de fortaleza:

En ninguna circunstancia, no pare tu oración por causa de las adversidades o las tormentas, son las adversidades y las tormentas que deben pararse por causa de tu oración en el Nombre de Jesús.

Hay poder en la oración, Dios escucha a una mujer que clama, Dios escucha a un hombre que clama; Dios escucha a un joven que clama. NO PARE DE ORAR Y REFUGIARTE EN EL ABRIGO DEL ALTÍSIMO. Estamos en una guerra constante y no podemos bajar la guardia. Hoy vengo a recordarte, que te protejas en todo tiempo ya sea física o mental. Déjame decirte, cuando los boxeadores están peleando una pelea, unas de las principales reglas es protegerse el cuerpo y protegerse de que su contrincante no lo tumbe. Efesios 6:12 nos dice que “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.

Lo que quiere el enemigo es turbarnos, deprimirnos, enfermarnos y cerrarnos las puertas; pero los hijos de Dios, somos cabeza y no cola. La Palabra de Dios nos dice que como creyentes tenemos que protegernos en todo tiempo por medio de la oración, no desanimarnos y no andar con miedos; porque Dios peleará nuestras peleas. Deuteronomio 3:22 lo confirma: No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, Él es el que pelea por vosotros”. “No te desanime y espera en Jehová, Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” (Éxodo 14:14).

Ahí donde te encuentras, deseo que tu fe y tus fuerzas sean aumentadas y la bendición del Padre, del Hijo; y del Espíritu Santo de Dios te brinde la paz y te abra puertas de doble porción. Medita en estas Palabras de Dios y revístete de ella porque es la protección que te ofrece Jesucristo para tu vida. Efesios 6:10-18:

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; Efesios 6:10-18

¡Anímate mujer de valor/ hombre de valor! Dios tiene un propósito grande para tu vida y el enemigo lo sabe. El enemigo va a buscar todo lo posible para rebajarte, deprimirte, avergonzarte y desanimarte; no les crea a sus mentiras. Cuando te sientas triste y desanimada/o, corre y refúgiate en el Abrigo de Dios, en Su presencia en oración y en Su Palabra. Habla con Dios y dile cómo te sientes, Dios tiene oídos para escucharte y unos brazos de amor para consolarte y hacerte fuerte; eres altamente estimada/o por Él.
En el amor de Cristo,
www.ministeriosdesanidad.com

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