Escrito en Diciembre del 2011

Platicaba con mi hermana acerca de la importancia y la necesidad de orar y cubrir nuestros hijos en oración por todas las necesidades que ellos tienen. En verdad hermanos, estamos viviendo en tiempos que nuestros hijos deben ser cubiertos en oración cada día para librarlos del mal y que no caigan en tentaciones. La cobertura del ayuno y la oración, son las mejores armas de protección que derriban todo obstáculos para un hijo e hija de Dios.

Actualmente, muchos jóvenes andan sin rumbo y sin dirección porque no tienen a su lado a una persona que se interese por ellos. En la sociedad en que vivimos muchos padres y madres están tan ocupados que no tienen tiempo ni para ellos mismos, cuanto más para sus propios hijos.

En la adolescencia, los jóvenes tienen muchas preguntas pero pocas respuestas porque no tienen a alguien que les suplan sus inquietudes o que le hablen de Dios y del Plan maravilloso que Él tiene para nuestros hijos.

Los planes del Señor para nuestros hijos son planes de bienestar, esa promesa Dios la afirma en Jeremías 29:11 “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”

La cobertura del Señor para nuestros hijos significa que vamos a interceder y declarar todas las bendiciones y promesas que Dios tiene almacenada para ellos por medio de la oración constante.

Vemos a nuestros hijos crecer muy rápido, van a la universidad y luego casarse para formar un hogar como Dios manda. Esa fue la preocupación de Abrahán con su hijo Isaac. En los tiempos antiguos los padres escogían las esposas y los esposos para sus hijos, así fue en la época de Abraham.

Abraham quería encontrar una esposa especial para Isaac. Un día, Abraham le dijo al criado más antiguo de su casa, que era quien le administraba todos sus bienes: —Pon tu mano debajo de mi muslo, y júrame por el SEÑOR, el Dios del cielo y de la tierra, que no tomarás de esta tierra de Canaán, donde yo habito, una mujer para mi hijo Isaac, sino que irás a mi tierra, donde vive mi familia, y de allí le escogerás una esposa.

El SEÑOR, el Dios del cielo, que me sacó de la casa de mi padre y de la tierra de mis familiares, y que bajo juramento me prometió dar esta tierra a mis descendientes, enviará su ángel delante de ti para que puedas traer de allá una mujer para mi hijo.

Abrahán no quería escogerla entre la gente donde vivían pues ellos no amaban a Dios. Ellos adoraban a los ídolos. Él quería que su hijo tuviera una esposa que adorara a Dios y lo amara.

El criado puso la mano debajo del muslo de Abraham, su amo, y le juró que cumpliría con su encargo. Luego tomó diez camellos de su amo, y toda clase de regalos, y partió hacia la ciudad de Najor en Aram Najarayin. Allí hizo que los camellos se arrodillaran junto al pozo de agua que estaba en las afueras de la ciudad.

Caía la tarde, que es cuando las mujeres salen a buscar agua. Entonces comenzó a orar: «SEÑOR, Dios de mi amo Abraham, te ruego que hoy me vaya bien, y que demuestres el amor que le tienes a mi amo. Aquí me tienes, a la espera junto a la fuente, mientras las jóvenes de esta ciudad vienen a sacar agua.

Permite que la joven a quien le diga: “Por favor, baje usted su cántaro para que tome yo un poco de agua”, y que me conteste: “Tome usted, y además les daré agua a sus camellos”, sea la que tú has elegido para tu siervo Isaac.

Así estaré seguro de que tú has demostrado el amor que le tienes a mi amo.» Aún no había terminado de orar cuando vio que se acercaba Rebeca, con su cántaro al hombro. Bajó hacia la fuente y llenó su cántaro.

Ya se preparaba para subir cuando el criado corrió a su encuentro y le dijo: — ¿Podría usted darme un poco de agua de su cántaro? —Sírvase, mi señor —le respondió Y en seguida bajó el cántaro y, sosteniéndolo entre sus manos, le dio de beber.

Cuando ya el criado había bebido, ella le dijo: —Voy también a sacar agua para que sus camellos beban todo lo que quieran. De inmediato vació su cántaro en el bebedero, y volvió corriendo al pozo para buscar más agua, repitiendo la acción hasta que hubo suficiente agua para todos los camellos.

Mientras tanto, el criado de Abraham la observaba en silencio, para ver si el SEÑOR había coronado su viaje con el éxito. El criado estaba tan emocionado que Dios lo cuidó y contestó su oración. Génesis 24

Abrahán intercedió específicamente en oración por la mujer de su hijo que todavía no conocía pero que Dios ya la tenía apartada para él. Hermanos el poder de la oración especifica es eficaz. Es necesario interceder por el futuro de nuestros hijos y cubrirlos en oración en todas las áreas para que les vayan bien.

Abrahán buscó la dirección del señor para buscarle una esposa a su hijo, nosotros también debemos confiar y ser guiados por el Señor para las esposas y esposos de nuestros hijos.

Lo que esta ordenado por Dios es permanente y de bienestar, pero lo que no está ordenado por Dios, así como llega, así se va de manera pacífica. Confía en el SEÑOR de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. Proverbios 3:5-6

Señor Jesús te damos gracias por el cuidado que Tú nos tiene. Gracias por tu amor y misericordia. Señor Jesús llénanos de sabiduría a cómo lidiar con nuestros hijos y a cómo hablar con ellos cada día. Ayúdanos a confiar plenamente en Ti y en Tus promesas. Gracia por la cobertura de mis hijos, ellos son bendecidos.  Amén.

Bendiciones

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