Una de las realidades que todos los seres humanos enfrentamos en algún momento de nuestra vida tiene que ver con la salud y las enfermedades. No importa la clase social o la edad, todos estamos expuestos a enfrentar algún tipo de enfermedad, y como consecuencia pueden traer consigo preocupación y diferentes malestares que afectan nuestra vida. El Señor Todopoderoso tiene el control de todas las cosas. Por eso, no tengas miedo ni te preocupes. Yo estoy contigo. Descansa en Mí, confía en Mí y cree que todo está en Mis Manos. Aunque no puedas ver lo que está por venir, recuerda que Yo sigo teniendo el control.
Yo Soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. No hay nada difícil para Mí, dice el Señor. Tal vez has buscado respuestas y has sentido que tus fuerzas se han agotado, pero no estás solo ni estás sola. Acércate a Jesús con fe, confía en Su poder y deposita en Él tus cargas y preocupaciones. Jesús conoce tu sufrimiento y tiene compasión de ti. Así como mostró misericordia a quienes acudieron a Él, hoy puedes acercarte con un corazón lleno de fe y esperanza.
No importa cuán difícil parezca tu situación; sigue creyendo. Dios todavía tiene el control. Descansa en Él, confía en Sus promesas y recuerda que tus circunstancias o tus preocupaciones no son más grandes que el poder de Dios. Cristo te ama. Él está contigo hoy y quiere darte nuevas fuerzas para continuar. No pierdas la fe, no pierdas la esperanza y sigue creyendo.
Dice la Palabra de Dios en Marcos 5:25-34 que había una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años. Durante todo ese tiempo había sufrido mucho y había gastado todo lo que tenía buscando una solución. Había acudido a los médicos, pero nadie había podido sanarla.
Después de doce años de luchar con su enfermedad, un día escuchó hablar de Jesús. Ella se acercó entre la multitud y pensó: “Si tocare tan solamente su manto, seré salva”. Cuando tocó el manto de Jesús, inmediatamente recibió su sanidad. Aquella mujer había buscado ayuda durante muchos años y había gastado todo lo que tenía, pero cuando se encontró con Jesús, su situación cambió. Su fe la llevó a acercarse a Él, y recibió la sanidad que tanto había esperado.
Si estás leyendo esta nota, recuerda: aun cuando hayamos intentado todo y sintamos que ya no hay esperanza, podemos acercarnos a Jesús con fe y confiar en Su poder. Declara con fe; declara con tu boca y con confianza, así como lo hizo esta mujer. Tú no estás solo, tú no estás sola. Dios conoce todo de ti y hoy se ha acordado de ti.
Jesús sabía lo mucho que las enfermedades podían hacer sufrir a las personas. Él se preocupaba por los que estaban enfermos y quería ayudarlos. Durante su tiempo en la Tierra, curó a muchas personas. Con estos Milagros, Maravillas y Prodigios, mostró Su Gran Poder y también el cariño que sentía por quienes estaban sufriendo.
Cristo te ama y quiere verte sano. Cristo te ama y quiere verte sana. Él puede transformar tu situación y darte nuevas fuerzas para seguir adelante.
Escrito por: Bv. Flores
Para la gloria y honra de Dios
www.ministeriosdesanidad.com
Autora del libro “Venciendo los Miedos por fe: Corre para ganar”, está disponible en Amazon Kindle Edition | https://amzn.to/3Mz5Ztw
Gracias por apoyarnos con el libro: Venciendo los Miedos por Fe: Corre para Ganar (Spanish Edition) Kindle Edition