Hermanos hoy te animo a que confié en el Señor Jesucristo, en Él están todas las soluciones a los problemas diarios de nuestras vidas. Él te dice hoy: No temas, cree solamente.

“Mientras Él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.

Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo. Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.

Y se burlaban de Él. Mas Él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con Él, y entró donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate” (Marcos 5:35-41) Reina-Valera 1995.

Todos nosotros alguna vez nos hemos encontrado en una situación que requiere urgencia como la tuvo Jairo. Es ahí donde debemos clamar y proclamar por fe: “Alzaré mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra” (Salmos 121:1-2).

Qué alegría es ver la solución a nuestros problemas en nuestra dirección, en nuestros pasos. En medio de la emergencia nos encontramos con la persona que verdaderamente nos ayudará a resolver el problema. Jairo el principal de la sinagoga se encontraba en el mismo camino por donde iba Jesús, pues le urgía ver al Maestro.

Su hija de doce años se encontraba enferma y postrándose a los pies de Jesús le rogaba diciendo: “Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá” (Marcos 5.23).

Jesús oyó lo que se decía, y le dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Muchas veces pensamos que Dios no escucha nuestras súplicas, nuestras peticiones o nuestras oraciones, pero te diré, que Él escucha todas nuestras peticiones.

Jesús escuchó la petición de Jairo y le dijo: no temas, cree solamente. No sé cuál es tu emergencia, pero conozco a Uno que las sabe todas, solamente cree y verás lo imposible posible.

Es necesario creerle a Dios por fe y no apartarnos de Su Camino. En el camino del Señor hay salvación, sanidad, liberación restauración y gozo. Es necesario permanecer en los caminos del Señor para obtener la vida eterna y ver las maravillas del Señor obrando en nosotros.

Cuando caminamos por donde camina Jesús, suceden milagros en nuestras vidas. Jairo se encontraba por donde Jesús caminaba, él fue en busca de ayuda pues tenía una necesidad grande. En ese día de milagros y bajo una gran multitud también le salió al encuentro la mujer que fue sanada por el flujo de sangre.

El Maestro se detuvo para sanarla.  Me puedo imaginar cómo se sintió Jairo al ver a Jesús detenerse para sanar aquella mujer.  Cada minuto, cada segundo era esencial para que la niña pueda sobrevivir, mas aun así Jairo confió en el Señor y en las palabras de esperanzas que Jesús le había dado: “No temas, cree solamente”.

Momento después, vinieron de la casa de Jairo a decirle ya no molestes más al Maestro, porque su hija estaba muerta; mas Jesús le Dijo: No temas solo cree. Es natural para un ser humano desesperarse, pero cuando ponemos la mirada en el Dador de la Vida, no tenemos por qué temer.

La desesperación nos hace perder la confianza en que se cumpla un deseo, la desesperación nos hace perder la paz, el ánimo y la paciencia. Es ahí en medio de la desesperación cuando debemos esperar en Jesús, Él nunca llega tarde, Él es nuestra única esperanza de vida.

Cristo es la vida, Él vino para darte vida y vida en abundancia. Jairo buscó a Jesús y lo encontró. El escuchó a Jesús y obedeció Su Palabra (Mc 5:38-40). Jairo tenía una fe grande en Jesús, pero estaba rodeado de personas negativas que minaban y oscurecía su casa.

Está de tu parte si va a seguir el camino negativo, o va a caminar por el camino que Dios tiene para tu vida. Jairo optó por las palabras de Jesús.

La gente se burló y se rió, mas era necesario que eso sucediera para demostrarles a los incrédulos que Jesús es la Resurrección y la vida para todo aquel que cree y lo busca en espíritu y en verdad.

El se sacudió y salió de ese ambiente para buscar ayuda en Jesús, él dependió de las promesas que Jesús le había dado. Cuando Jesús iba de camino a la casa de Jairo, Él escogió a Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo y no permitió que le siguiese nadie más.

Llegando a la casa, Él echó fuera a todos. Jesús echó fuera a todas esas personas negativas de la casa de Jairo. Luego  tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con Él, y entró donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido quiere decir: Niña, a ti te digo, levántate.”

El poder y milagro de Dios se manifestó en la casa de Jairo devolviéndole la vida a su hija, la luz llegó a ese lugar. Hoy el Señor te dice: Talita cumi de ese fracaso.

Talita cumi de esa enfermedad. Talita Cumi de las drogas y de la depresión. ¡Talita cumi y se valiente! Él solo desea que tú tenga fe como la tuvo Jairo. Jesús te hará descansar en los momentos de angustias.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar (Mateo 11:28). Levántate de ese fracaso que solamente ha impedido salir hacia adelante. Levántate por fe y verás lo imposible, posible. Levántate de esa enfermedad y confía que Dios te sanará. Cobrad ánimo y levántate en el nombre de Jesús de Nazaret.

Él es la solución a todos tus problemas.

Bendiciones

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