YO SOY

Yo Soy el Pan de Vida: El que a Mí viene nunca pasará hambre, y el que en Mí cree nunca más volverá a tener sed. Padre mío y Dios mío, Tu eres mi alimento, la Fuente de Agua Viva que sacia mi sed.

Yo Soy la Luz del mundo: El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la Vida.
“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”. Padre Eterno, gracias porque me sacaste de las tinieblas a Tu Luz.

Yo Soy la Puerta: El que por Mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

Yo Soy el Buen Pastor: El buen Pastor su vida da por las ovejas. Yo Soy el Buen Pastor; y Conozco Mis ovejas, y las Mías me conocen, así como el Padre Me conoce, y Yo conozco al Padre; y pongo Mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán Mi Voz; y habrá un rebaño, y un Pastor. Mis ovejas oyen Mi Voz, y Yo las conozco, y me siguen, y Yo les doy Vida Eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de Mi mano. Gracias Jesús, porque en Tus Manos nada se cae, estamos seguros en Ti. Bajo Padre, bajo Tú dirección siempre llegaremos a un puerto seguro.

Yo Soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, dice el Señor, el que Es y que Era y que ha de venir, El Todopoderoso.

Yo Soy tu Alfarero: ¿No podré Yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que, como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en Mi Mano, oh casa de Israel.

Yo Soy tu Redentor: “Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo Soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir”.

Yo Soy tu Sanador: “Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de Sus ojos, y dieres oído a Sus mandamientos, y guardares todos Sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque Yo Soy Jehová tu Sanador. Jehová Dios mío, a Ti clamé, y me sanaste.

Yo Soy tu Proveedor: Porque Yo Jehová Soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, Yo te Ayudo.Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan. Salmos 37:25, RV60).

 

Yo Soy el Dios que te Guía: Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo Soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.

Yo Soy el Dios de tu familia: En aquel tiempo, Yo Seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellas serán Mi pueblo. 

Yo Soy quien seca tus lágrimas: Reprime tu llanto y tus sollozos; seca las lágrimas de tus ojos, porque no has trabajado en vano: tus hijos volverán de ese país enemigo. Tus descendientes tienen esperanza; tus hijos volverán a su propia tierra. Cuenta tus lagrimas como lluvia de bendiciones. Quizás has llorado toda la tarde y toda la noche, pero en la mañana recibirá alegría porque Jehová se ha acordado de ti. Él es quien seca tus lágrimas.

Yo Soy el Dios que que te Alimenta y te Ayuda: Porque Yo Jehová Soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, Yo te ayudaré.

Yo Soy tu Creador: Yo Soy Dios, tu Creador; Yo te formé desde antes que nacieras, y vengo en tu ayuda. Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Jeremías 1:5

Yo Soy tu Fuerza, tu Salvación y tu Baluarte: El SEÑOR es mi fuerza y mi Escudo; mi corazón en Él confía; de Él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias. El SEÑOR es la fortaleza de Su pueblo, y un Baluarte de Salvación para Su ungido. Salva a tu pueblo, bendice a tu heredad, y cual Pastor guíalos por siempre. Señor, si Tú eres mi fortaleza, no tengo por qué temer.

Recuerda hija Mia, y no te olvides hijo Mío que Yo Soy tu Dios: Y me seréis por pueblo, y Yo seré vuestro Dios. Tu pleito Yo lo defenderé y no permitiré que caigas en vergüenza, porque Yo Soy tu Abogado, el que te defiende; y pelea por ti. No temas, porque Yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; Mío eres tú. Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán; cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama te abrasará. Porque Yo Soy el SEÑOR tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador; he dado a Egipto por tu rescate, a Cus y a Seba en lugar tuyo. Ya que eres precioso a mis ojos, digno de honra, y Yo te amo, daré a otros hombres en lugar tuyo, y a otros pueblos por tu vida. No temas, porque Yo Estoy Contigo; del oriente traeré tu descendencia, y del occidente te reuniré. Diré al norte: “Entrégalos;” y al sur: “No los retengas.” Trae a Mis hijos desde lejos, y a Mis hijas desde los confines de la tierra, a todo el que es llamado por Mi Nombre y a quien He Creado para Mi Gloria, a quien He Formado y a quien He Hecho.

Números 6:24-26/Efesios 1:4-5/Juan 6:33-35/ Juan 8:12/ Éxodo 3:14/Juan 10:9-16/ Juan 10:27-28/Apocalipsis 1:8/Jeremías 18:6/Isaías 48:17/Éxodo 15:26/Isaías 41:13/ Deuteronomio 31:6/ Isaías 48:17/ Jeremías 31/ Jeremías 31:16-17/Isaías 41:13/Isaías 44:2/Jeremías 30:22/Salmos 28:7-9/Isaías 43:1-7/Reina-Valera 1960 (RVR1960).

buen-pastor-237x300Por: B. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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