Yo Vencere – Miel San MarcosLas Escrituras nos invita a orar, interceder por nuestra nación y los líderes de nuestra nación. Es nuestra responsabilidad orar por nuestra nación, el presidente y su gabinete. Además, necesitamos orar por el sistema escolar, las Fuerzas Armadas, los líderes cristianos y nuestras familias.

La Biblia dice que cuando estamos orando juntos y en total acuerdo, Dios promete oírnos. Él nos dice en Mateo 18:19 “Si dos de ustedes están de acuerdo aquí en la tierra acerca de cualquier cosa que usted pide, Mi Padre en el cielo lo hará por usted”. Cuando Dios habla Su palabra, Él cumple Sus promesas de acuerdo con el Plan que Él tiene hacia nosotros, porque Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? (Números 23:19 (RVR1960).

Entiendo que estamos viviendo tiempos peligrosos, pero si tenemos a Dios en nuestros corazones, mantenemos nuestra fe firme y andamos en Su obediencia, somos más que victoriosos. ¡No importa las situaciones que esta sociedad trae, somos más que vencedores!

Ahora pregúntese en este día, ¿cómo voy a orar?

Puedes entrar en la presencia de Dios tal como estas. Él nunca te juzgará por tu pasado. Dios sólo quiere que vengas a Él tal como eres. “El sacrificio que deseas es un espíritu quebrantado. Dios nunca rechazará un corazón quebrantado y arrepentido “(Salmo 51:17).

Antes de orar, debemos pedirle a Dios por arrepentimiento, porque cuando nos humillamos, Dios, con Su misericordia, nos escuchará. Las Escrituras nos llaman a orar. Tenemos una lista enorme para orar, pero antes de hacerlo, es necesario estar espiritualmente limpio antes de orar por los demás. El Señor ordena que nos humillemos. Arrepentíos, perdonad y Dios oirá y nos liberará, Dios enviará un avivamiento en un tiempo como éste.

 América necesita un avivamiento espiritual y una sincera y clara relación íntima con Dios.

En Daniel capítulo 9:19, dice que Dios oirá nuestra oración y sanará nuestra tierra, que Él perdonaría nuestros pecados cuando humillamos nuestros corazones.

“Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque Tu Nombre es invocado sobre Tu ciudad y sobre Tu pueblo”. Daniel 9:19 (RVR1960).

“Si Mi pueblo, que es llamado por Mi Nombre, se humillare, orará, y buscará Mi Rostro, y se apartará de sus malos caminos; Entonces oiré del cielo, y perdonaré su pecado, y sanaré su tierra “(2 Crónicas 7:14 (RVR1960).

la oracioin.jpgwww.ministeriosdesanidad.org

 

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