Atráeme Señor
“Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados” (Mateo 5:6).
“Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. (Filipenses 3:7).
El rey Salomón en el libro de Cantares decidió ser atraído y confiar en Dios. Dios le dijo a Salomón: Pídeme lo que quieras que yo te dé; y respondió Salomón y le dijo: Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este Tu pueblo tan grande? Mas Dios le respondió: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a Mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti” (2 Crónicas 1:6-12).
Palabra de Dios








