Un Año Que Viene Y Otro Que Se Va
A medida que llega el fin del Año y un Nuevo Año se acerca, hacemos miles de resoluciones; y establecemos nuestras metas para el próximo Nuevo Año. Antes de hacerlo, debemos reflexionar en lo que impidió proceder o nos estancó realizar lo que ya teníamos planificado.

Cuando reconocemos dónde fallamos, debemos de sacarlo de nuestras vidas en el Nombre de Jesús. La última vez que viajé a visitar a mi madre en New York, por poco pierdo el avión, debido al extremo chequeo de las maletas en el aeropuerto. Pude percibir en el chequeo de las maletas, cómo las autoridades se las devolvían a las gentes debido al sobrepeso de estas. Pude observar la desesperación y el enojo de los viajantes, abriendo y sacando ropas y objectos que cargaban. Algunos no tenían más remedio que, tirar a la basura sus cosas para poder viajar con sus maletas más livianas.

Tal vez en este Viejo Año 2020, hemos cargado con cargas que nos han detenido continuar el camino de la vida. Reflexionemos en las cosas que tienen que ser sacadas de nuestras maletas, que han provocado que no avancemos. Echemos fuera en el Nombre de Jesús, todo peso que no nos han dejado avanzar. Soltemos las cargas que nos impidió volar; y así entrar al Nuevo Año 2021 livianos y sin ningún peso que nos aflija. La mayoría de todos, hemos pasado por situaciones difíciles, pero hasta aquí nos ha traído el Señor. Permitamos entrar en este Nuevo Año con una mente positiva; y con la convicción que este Nuevo Año será mejor. Una de las cosas más difíciles es dejar atrás el pasado de dolor, pero no es imposible.

Las Escrituras de Dios nos dice que: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (Proverbios 4:23, RV60). Es de suma importancia guardar el corazón y no permitir que el enemigo bombardee nuestros pensamientos. Alimentemos nuestros corazones con la palabra de Dios y con buenas noticias positivas. Tome notas en las cosas que deben mejorar y en las cosas que deben ser sacadas de raíz. Luego, órele a Dios y pídale que cambie las cosas que deben ser cambiadas, para no entrar con cargas pesadas en el viaje de la vida. Deposita toda carga pesada del 2020 a los Pies de Cristo; y elige caminar con Él hasta el lugar que tiene para ti.

Hoy te animo a continuar hacia adelante, no te detengas; cree en Dios y ponle en Sus Manos el deseo de tu corazón. Esto puede ser difícil de hacer, principalmente si hemos tenido un año difícil y estamos lidiando por sentirnos positivos sobre lo que podría ser el próximo Nuevo Año. Una cosa yo sé y la he vivido; que Dios siempre respaldará a Sus hijos por más adversidades que se presenten. Cuando depositamos nuestra confianza y dejamos que Dios nos guie; todas las cosas serán posibles. Tenemos que permitir que Cristo reine y gobierne nuestras vidas; y confiar que Él nos ayudará en cualquier forma mientras avanzamos. Dale las gracias a Dios, porque en medio de tantas adversidades; te ha preservado. Avanza hacia lo que está por venir y deja atrás lo que te impide llegar a la meta.

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al Premio del Supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (Filipenses 3:13). Dejemos que el Señor limpie y saque de nuestras maletas toda carga; y sacar espacio a lo que Él por Su misericordia tiene para cada uno de nosotros. Corramos la Carrera enfocados en Cristo, porque Él; día tras día sobrelleva nuestras cargas.

Que la bendición de Dios Padre, Dios Hijo; y Dios Espíritu Santo, reine en cada hogar en este Nuevo Año y siempre.

Oremos:
Señor Jesús, gracias por tu infinita misericordia. Vengo a Ti en este Nuevo Año para agradecerte lo bueno que has sido conmigo y mi familia. Vengo a Ti con el deseo de salir hacia adelante, no retroceder. Declaramos por fe que el Año 2020 se fue, y con él; todas las cargas pesadas, las enfermedades, los errores que cometimos; el desempleo, el cierre de negocios, la desunión, la depresión, el odio, las drogas, el miedo, el pasado, la pandemia; y toda malicia que han causado tanto dolor. Señor tu tiene todo en control. Padre Eterno, en este Nuevo Año 2021; anhelamos seguir adelante hacia la Meta de conocerte, amarte, servirte y dar a conocer Tu Nombre hoy y siempre. Gracias porque lo diste todo por mí, para que pudiera tener un Nuevo Comienzo, todos los días de cada Año. Gracias por Tu favor, tu gracia y misericordia. Amén.

Oración de Salvación
Los tiempos se acortan. Si todavía no has confesado a Jesús como tu Salvador espiritual, hoy es tu oportunidad. Te invito a que lo acepte hoy. Repite conmigo esta oración que cambiará tu vida.

Señor Jesús, vengo a Ti así como soy; una pecadora (o) me arrepiento de todos mis pecados, límpiame de toda maldad. Reconozco que eres el Hijo de Dios y que moriste por mí. Gracias por el sacrificio en la cruz del Calvario. Señor hoy me entrego a ti y pongo todas mis esperanzas en ti. Entra a mi corazón, te acepto como mi Señor y Salvador espiritual de mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.
Si decidiste convertirte en un cristiano en el día de hoy, bienvenido a la familia de Dios. Ahora, como una forma de crecer más cerca de Él. Comparte tu experiencia con otras personas de tu nueva fe en Cristo. Bautízate como lo ordenó Cristo. Pasa tiempo con Dios cada día, simplemente desarrolla el hábito diario de orar y leer su Palabra. Pídele a Dios que incremente tu fe y te de comprensión de Su Palabra; aplícala en tu diario vivir. Encuentra una iglesia local en la que puedas adorar a Dios.

Escrito por Bv. Flores
www.ministeriosdesanidad.org




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