“Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado” (Salmos 27:3 Reina-Valera 1960). Yo estaré confiado en mí Salvador, Él me prometió estar conmigo todo el tiempo. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias. El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende. El Señor escuchó mi oración, Él me prometió estar conmigo todo el tiempo. El Señor Jesucristo es la Vid y yo soy su rama, por tanto, estoy conectado con Él. Es mas Grande el que está en mí, que el que está en el mundo (Romanos 8:31).
Mi corazón no tiene que temer, pues Dios no me ha dado espíritu de miedo ni de cobardía, sino de dominio propio. Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca” ¡Amén! (Salmos 34).
“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante” (Filipenses 3:13 Reina-Valera 1960).











